01 August 2022

ZLATO DALIC: EL HACEDOR DE MILAGROS

Por Jorge Baldino

6 min de lectura

Llegó a la dirección técnica del actual subcampeón del mundo a finales de 2017. A partir de su arribo, en un momento crítico para el equipo, generó una auténtica revolución. En Qatar 2022 volverá a medio oriente, lugar que conoce muchísimo, pero esta vez será al frente de la selección croata.


El lugar común dice que las oportunidades hay que aprovecharlas cuando se presentan, que el tren solo pasa una vez y hay que subirse para no perderlo. Si bien se puede considerar una frase vieja, gastada por el uso, en algunos casos esa aseveración no deja de ser cierta. En octubre de 2017, cuando sonó su teléfono, Zlato Dalic desconfió. Del otro lado de la línea un representante de la Federación Croata de Fútbol le decía que el presidente de la institución, Davor Šuker, quería hablar con él. Luego de esa charla, la desconfianza se transformó primero en sorpresa y luego en felicidad: a partir de ese día era el nuevo entrenador de la selección. Se acababa de subir al tren que esperó toda su vida.

Dalic nació en octubre de 1966, en Livno, una pequeña región de la extinta Yugoslavia, que actualmente pertenece a Bosnia-Herzegovina. Su infancia y adolescencia transcurrieron entre el club de su ciudad, el NK Troglav Livno (donde debutó profesionalmente a los 16 años) y la iglesia: fue monaguillo durante mucho tiempo. “Era feliz yendo a misa. Mi madre me enseñó y me dirigió a la fe. Soy un creyente todo el tiempo y así crío a mis hijos. Normalmente, debajo de la camisa me pongo una camiseta con una imagen de Jesús. Todos los domingos intento ir a Eucaristía”. Su carrera como mediocampista defensivo se centró básicamente en clubes de Croacia, sobre todo en sus tres etapas en el HNK Hajduk Split, uno de los equipos históricos del país. Cuando estalló la guerra de los Balcanes en 1992, Dalic jugaba en Velez Mostar, equipo de Bosnia. Incluso durante un lapso de tres meses formó parte del ejercito croata en tareas de logística.

Su retiro como futbolista fue en el año 2000, en el NK Varazdin, equipo de la segunda división croata, mismo club donde comenzó su carrera como entrenador en el 2005. En 2010 arrancó su periplo por medio oriente: primero en el Al-Faisaly, donde ganó tres títulos (Liga, Copa y Supercopa de Jordania, todas en la temporada 2011/12) y luego en el gigante Al-Ain de Emiratos Árabes. Allí su palmarés se agrandó: en sus tres años al frente del equipo ganó la Copa de Arabia Saudita (2012/13), la President Cup (2013/14), la Liga Árabe del golfo (2014/15) y la Supercopa de Emiratos Árabes 2015/16. También llegó a la final de la Liga de Campeones de la AFC en 2016. Un año antes fue elegido como el mejor técnico del año 2015. “No quería estar en Croacia, debía buscar un lugar en el que encontrara un puesto de trabajo. Los entrenadores croatas no éramos respetados en Europa, que solo se fija en los grandes nombres. Quise focalizarme en las categorías inferiores y un año después ya era el mejor entrenador de Asia. Fue una etapa dura, pero siempre he creído en mí mismo”, comentó cuando le preguntaron por su estadía en medio oriente.

Luego del llamado de Davor Šuker, llegó a la dirección técnica de Croacia, tras el despido de Ante Čačić. La selección estaba en un momento crítico: debía ganarle a Ucrania de visitante para acceder a la repesca y poder entrar al Mundial de Rusia 2018. Para la mayoría del plantel, Dalic era un desconocido, salvo para dos de los máximos referentes: Iván Rakitić y Mario Mandžukić, quienes lo conocían por haber compartido una selección sub-21, cuando Dalic era asistente técnico, en una de sus primeras experiencias. Ellos dieron el visto bueno para su llagada. La primera vez que se reunió con los jugadores fue en el aeropuerto, 48 hs antes del partido con Ucrania, que ganaron por 2 a 0. En el repechaje se enfrentaron a Grecia y golearon por 4 a 1 en el resultado global de los dos encuentros. A partir de allí, Dalic aseguró su futuro al frente del equipo y consiguió su primer milagro. «Después de jugar ante Ucrania trabajé durante seis semanas sin contrato. No necesitaba un salario, no estaba allí para eso. Si conseguíamos el pase al Mundial, ya hablaríamos»

En el Mundial arrancó con un triunfo a Nigeria por 2 a 0, aunque a los días tuvo su primer conflicto fuerte: expulsó del plantel al delantero Nikola Kalinic, luego de que el delantero se negara a entrar unos minutos en el partido contra los africanos. Incluso esperó que el jugador ofreciera disculpas por su actitud, pero como no llegaron tomó esa decisión, apoyado por los líderes del equipo. La selección argentina de Lionel Messi fue el segundo rival en el grupo, aunque no hubo equivalencias: Croacia la goleó por 3 a 0 y también le ganó a Islandia 2 a 1 para clasificar en el primer puesto. Tanto en octavos de final (contra Dinamarca) como en los cuartos (contra el local, Rusia) pasó por penales. En la semifinal enfrentó a Inglaterra y accedió a la final luego del tiempo suplementario, donde se impuso por 2 a 1. “Es muy sencillo comunicarse con él, es muy claro con nosotros. Creemos en él y en todo el cuerpo técnico y es uno de los motivos del éxito”, explicaba Mandžukić.

En la final Francia fue más y le ganó a Croacia por 4 a 2. De esa manera el sueño croata llegó a su fin, aunque consiguió realizar su mejor participación en la historia de los mundiales, luego del tercer puesto conseguido en Francia 1998, donde Davor Šuker (si, el mismo que le ofreció el cargo a Dalic) fue la figura del equipo y goleador del torneo. El segundo milagro ya era realidad. “Somos demasiado pequeños para dividirnos y pelear tanto, pero estamos lidiando con la historia. Es necesario trabajar en la coexistencia, no para repetir el pasado de la guerra, sino para ayudarse y apoyarse mutuamente”, dijo el entrenador al finalizar el partido. Dalic siempre tuvo un discurso conciliador, acorde a su fe católica, que nunca abandona. Un rosario lo acompaña en todo momento, incluso durante los partidos. “Cuando siento que estoy pasando por un momento difícil pongo mi mano en mi bolsillo, me aferro a él y luego todo es más fácil”. A pesar de su lugar de nacimiento, se ganó el cariño de todo el pueblo croata, que lo adoptó como uno más. Luego del segundo puesto en Rusia 2018, el plantel fue recibido por miles de personas en las calles de Zagreb, que festejaron como un título el subcampeonato. Dalic, sin dudas, fue uno de los mas ovacionados. Habrá que esperar a Qatar 2022 para ver si el hacedor de milagros es capaz de hacerlo nuevamente.

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